Un díalogo verídico en la vuelta de Arbusto al mundo blog
Otro día contaré el porqué de mi larga ausencia del mundo bloguero (si es que a alguien le importa mi vida). Mientras tanto, y a modo de rentrée otoñal, transcribiré el siguiente diálogo que viene a cuento de una noticia que acabo de leer.
- ¡Buenos días! ¿Es la embajada española?
- Pues sí, eso parece. ¿Qué desea?
- Le llamo desde el aeropuerto JFK de Nueva York. Verá… Resulta que tenemos uno de esos problemas que de vez en cuando nos pasan con los súbditos de su muy respetable Reino de España.
- Entendido. ¿Me permite un momento? Enseguida estoy con usted (intenta transferirle el marrón a otro compañero, pero nadie responde al abrir línea. Resignado, vuelve a ponerse al teléfono. Cierra el eMule). Sí, sí. Me decía que tienen un problemilla con un ciudadano español. ¿Qué ha sido esta vez? Déjeme adivinar, ¿niño rico jugando a ser antisistema? ¿Algún barbudo guarreras con pinta de talibán?
- No precisamente. Se trata de un paleto con traje y corbata que dice ser una autoridad importante en aquel país se ustedes. La verdad es que la ropa que gasta es bien cara…Supongo que ha sabido medrar falsificando votos por correo o cosas por el estilo. Su nombre coincide con el de un delincuente mexicano, así que parece que hay tomate.
- ¿Me dice nombre y apellido?
- Calderón. Ramón Calderón.
- Pues por Ramón Calderón no me sale nada, lo siento (en realidad, el funcionario español no se ha molestado en hacer la búsqueda). ¿Y dice que el tipo en cuestión es una personalidad en la piel de toro? Yo es que no puedo ver Salsa Rosa desde que estoy en Nueva York, así que estoy un poco desactualizado en cuestión de personajes-candelero carpetovetónicos…
- ¿Y entonces qué hago yo con este tipo? Lleva una hora detenido en el aeropuerto y si ustedes de la embajada no me ayudan, pues no sé quién cojones lo va hacer. Tiene el pelo blanco, voz de campesino, ¿no le suena, de verdad?
- Ni idea.
- Lleva toda la hora diciendo que va a contratar para su empresa a un tal Koká, Kaká, o algo así.
- ¿Kaká? ¡Ah, entonces ya sé quién es! Es el presidente del Real Madrid… Sáquelo y déjelo danzar libremente por las tiendas de Nueva York, que este tipejo es de los que pagan lo que piden. ¿Se sabe usted la de Robben? ¿No? ¿Y no sabe que ahora va a por Ballack? Bueno, otro día se lo cuento.
- Gracias por la aclaración. A seguir bien. ¡Por cierto! Salúdeme usted a doña Leticia, que parece muy guapa por lo que veo en las caricaturas de la revista satírica que tienen ustedes por allí.
- A seguir bien.
Etiquetas: Ramón Calderón, Real Madrid

