martes, enero 23, 2007

Encuentros con viejos amigos

Supongo que por simple cuestión de probabilidades, en los últimos días me he cruzado con varias personas que llevaba un tiempo sin ver. Y es que esto suele pasar: cuando menos te apetece ver a alguien, te ves obligado a contarle tu vida a dos o tres personas en el plazo de uno o dos días. Lo mejor, en estos casos, es soltar tu rollo con distanciamiento, como si en vez de contar lo que te ha pasado últimamente estuvieras hablando de otra persona. Por supuesto, siempre que afronto un intercambio dialógico no pierdo la oportunidad de cotillear y de abastecerme con material que siempre, llegado un momento dado, puede ser usado contra el interés del interlocutor.

Me llamó el viernes el amigo Monederos (por cuestiones de anonimato, no vaya a ser que se cruce con mi blog) después de varios meses en la sombra. Este Monederos, por decir algo, es el cabrón que me colocó un billete falso hace ya unos meses. Descuelgo el teléfono y allí estaba él, con mucho tiempo libre y muchas más energías por liberar: que si vamos al cine, que si vamos a unos conciertos gratuitos, que si vamos a cenar… vamos, que el chico se había puesto las pilas. Le comenté a Copycat las “suculentas” propuestas de nuestro amigo y ella, que a estas alturas está de vuelta de muchas cosas, me contestó:

- ¿Qué pasa, que se ha encontrado otro billete falso y lo tiene que colocar por ahí?

Pues es más que probable.

Hoy, en cambio, el encuentro ha sido más agradable. Me he topado en una biblioteca con mi amiga Johanna, una chica a la que no veía desde antes del verano – cuando todavía llevaba un bombo a cuestas. Hace unos días me envió una foto de su niña, uno de esos bebés muy sonrientes. Le pregunto por la salud de ambas y, tras asegurarme que todo marcha bien, me pregunta si me gusta el ciclismo. “Hombre, algo controlo, para qué te voy a engañar”, le digo. Entonces empieza a enrollarse sobre los últimos mundiales en ruta y, cuando le menciono que el español Óscar Freire ha ganado ya tres títulos, me comenta: “ya, ya lo sé. Freire es todo un campeón. De hecho, si mi bebé hubiera sido niño, le habría puesto Óscar de nombre”. Y luego me dice: “pero fue niña, así que le puse Iris, por eso de que al campeón del mundo le dan el maillot arco iris”. Curiosa historia esta de los nombres, cuando menos.

Termino mi rosario de actualizaciones con las últimas andanzas de Antonio, un amigo mexicano cuyo estatus legal en este país es, cuando menos, dudoso. Mi buena amiga Vic me puso al día de la última maniobra para regularizar su situación: resulta que el chaval se pilló la agenda, buscó bajo la categoría de “mujeres solteras con nacionalidad apetecible” y empezó una rueda de llamadas que consistió, básicamente, en este escueto pero no por ello menos relevador diálogo:

Él: hola, qué tal.
Ella: pues aquí, nada nuevo.
Él: oye, ¿tú me harías el favor de casarte conmigo?
Ella: ¿me estás hablando en serio?
Él: sí, claro. Necesito papeles.
Ella: lo siento, ya sabes que yo por ti haría lo que fuera [“eso dicen todas”, piensa él entonces] pero sabes que no, no puede ser…
Él: pues nada, gracias de todos modos.
Ella: de nada, chaval. Y suerte.


Lo más doloroso del caso es que había una tía que de verdad estaba interesada en el chico, o al menos que tenía algún interés en una futura relación. Pero claro, Antonio estaba con prisas y no tenía tiempo para cortejos… Se dice/se comenta que el individuo en cuestión ofreció a cada una de sus amigas una suculenta suma que, sin embargo, no sirvió para ablandarla el corazón de sus amigas. Cosas del amor…

Postada arbustiana: agradezco a Vic la información sobre el deambular amoroso-legal de Antonio y, como muestra de agradecimiento, le acabo de dar el link de este mi humilde blog. ¡Bienvenida a Kabul, Vic!

3 Comments:

At 12:03 p. m., Blogger Quic said...

Pues menos mal que no era fan del premio de la montaña, porque una niña llamada Topos...

 
At 6:09 p. m., Anonymous Vic said...

Te lo tenías bien guardado!!!! Yo sabía que en la inmensidad del espacio cibernético tenía que existir un blog tuyo! Me siento halagada, ahora soy parte de la cofradía!

 
At 12:57 a. m., Blogger arbusto el guerrero said...

Vic: Nada, nada, gracias a usted por los cotilleos. Que sería de mí en esta tierra inhóspita sin esas jugosas informaciones...

Quic: pues no sé Topos, pero la chica me dijo que admiraba a Richard Virenque como gran escalador. ¿Qué tal el nombre Virenquita?

 

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